Mantenimiento correctivo, preventivo y predictivo: cuándo aplicar cada uno (sin teoría innecesaria)
Las tres estrategias de mantenimiento industrial — qué es cada una, cuándo conviene aplicarla, qué cuesta y cómo decidir en un activo concreto.
Correctivo, preventivo y predictivo. Las tres estrategias clásicas de mantenimiento industrial — explicadas con teoría en cualquier libro, mal aplicadas en muchas plantas reales. La razón: la mayoría de responsables de mantenimiento conoce los conceptos, pero no tiene un método claro para decidir qué estrategia aplicar a cada activo en su planta concreta.
Esta guía intenta dar exactamente eso: criterios prácticos, sin teoría innecesaria, para decidir el mix óptimo activo por activo.
Las tres estrategias en una frase cada una
- Correctivo: reparar cuando se rompe. Reactivo. El más simple, no requiere planificación.
- Preventivo: revisar/sustituir piezas en función de tiempo, horas de uso, ciclos o calendario — antes de que se rompa.
- Predictivo: monitorizar el estado real del activo con sensores e intervenir SOLO cuando los indicadores muestran degradación inminente.
Las tres son válidas. Las tres se usan en plantas industriales de éxito. La diferencia entre planta bien gestionada y planta reactiva no es “usar predictivo” — es aplicar la estrategia correcta a cada activo.
Estrategia 1: Correctivo
Qué es exactamente
Mantenimiento que se hace después del fallo. El activo opera hasta que se rompe; entonces el equipo lo repara. No hay revisión programada.
Dos sub-tipos
- Correctivo no planificado (emergencia): el activo se rompe inesperadamente, hay que parar y reparar urgente. Caro y disruptivo.
- Correctivo planificado (run-to-failure consciente): se decide deliberadamente que el activo funcione hasta el fallo porque arreglar cuando se rompa sale más barato que mantenerlo activo. Hay stock de recambios listos y un protocolo de respuesta rápida.
Cuándo aplicar correctivo
- Activos baratos y no críticos: bombillas, motores pequeños no estratégicos, ventiladores secundarios.
- Activos con fallo no destructivo (no rompen otras cosas al fallar).
- Activos con coste de parada bajo o redundancia disponible (si falla la bomba A, arranca la bomba B).
- Activos en los que el preventivo cuesta más que el correctivo a 2-3 años.
Cuándo NO aplicar correctivo
- Activos críticos en línea de producción sin redundancia.
- Activos con fallo destructivo (un cojinete que rompe el eje + el motor + la transmisión).
- Activos cuyo fallo pone en riesgo la seguridad del personal.
- Activos con plazo de reposición largo (semanas o meses).
Coste real del correctivo
- Bajo en activos correctos: simplemente reparas cuando hace falta.
- Muy alto en activos críticos: parada no programada, urgencias, primas de proveedor por entregas rápidas, horas extra del equipo técnico.
Estrategia 2: Preventivo
Qué es exactamente
Mantenimiento planificado en función de tiempo, horas de uso, ciclos o producción. Antes de que el activo se rompa, lo revisas o sustituyes la pieza degradable.
Dos sub-tipos
- Preventivo por calendario: cada X tiempo (mensual, trimestral, anual). Independiente del uso real.
- Preventivo por uso: cada X horas de funcionamiento, X ciclos, X piezas producidas. Refleja el desgaste real.
Cuándo aplicar preventivo
- Activos críticos donde el fallo es muy caro.
- Activos con degradación previsible (correa que aguanta 6 meses, rodamiento 8.000 horas, aceite 4.000 horas).
- Sectores regulados (farma, alimentación, ATEX) donde el mantenimiento preventivo es exigencia legal.
- Activos con plazo de reposición largo — necesitas mantenerlos vivos a toda costa.
Cuándo NO aplicar preventivo
- Activos baratos donde el preventivo cuesta más que correctivo planificado.
- Activos con degradación muy variable (la pieza puede durar 6 meses o 2 años según condiciones operativas). Aquí predictivo es mejor.
- Activos con vida útil muy larga (10+ años) donde el preventivo solo añade coste sin aportar.
El error típico del preventivo
Sobre-mantenimiento. Si revisas una pieza cada 3 meses cuando en realidad aguanta 12, estás gastando 4x lo necesario + creas oportunidades de fallo durante el propio montaje (manipulación → fallos posteriores). Lo correcto: ajustar la frecuencia preventiva a la degradación real observada.
Estrategia 3: Predictivo
Qué es exactamente
Monitorizar variables del activo en tiempo real (vibración, temperatura, consumo eléctrico, lubricación, presión) e intervenir solo cuando los datos muestran inicio de degradación.
Tecnologías típicas
- Análisis de vibraciones: rodamientos, motores, ventiladores.
- Termografía: tableros eléctricos, motores, instalaciones.
- Análisis de aceite: motores, transmisiones.
- Consumo eléctrico: bombas, compresores (un consumo creciente indica desgaste interno).
- IoT industrial: sensores conectados que envían datos a un sistema central.
Cuándo aplicar predictivo
Cuando se cumplen los 4 criterios simultáneamente:
- Coste de avería alto (>10.000€ incluyendo parada de producción).
- Variables medibles que correlacionan con la salud del activo.
- Tiempo de aviso suficiente para actuar antes del fallo.
- ROI de la inversión en sensores + sistema en 2-3 años.
Si cualquiera de los 4 no se cumple, el predictivo es sobreingeniería.
Casos típicos donde predictivo brilla
- Bombas críticas en planta química (vibraciones).
- Compresores grandes (consumo eléctrico + temperatura).
- Motores principales en línea automoción (vibraciones + termografía).
- Turbinas eólicas o hidráulicas.
- Líneas continuas en alimentación (un fallo pierde día completo de producción).
Casos donde predictivo NO se justifica
- Bomba pequeña secundaria redundante.
- Activos baratos sin sensores accesibles.
- Plantas con plantilla técnica reducida que no puede actuar rápido.
Cómo decidir activo por activo — método de 3 pasos
Paso 1: Clasificación criticidad
Para cada activo, evalúa:
- Impacto producción: ¿Si se rompe, paramos? ¿Total o parcial?
- Coste reparación: ¿Cuánto vale el recambio + horas + posibles secuelas?
- Frecuencia fallos (histórica si la tienes, estimada si no).
- Plazo reposición: ¿Cuánto tarda llegar el recambio del proveedor?
- Seguridad: ¿Riesgo para personas?
Resultado: criticidad A (alta) / B (media) / C (baja) por activo.
Paso 2: Asignación estrategia base
| Criticidad | Estrategia recomendada |
|---|---|
| A — crítico | Predictivo si los 4 criterios aplican, sino preventivo intensivo |
| B — medio | Preventivo equilibrado |
| C — bajo | Correctivo planificado (run-to-failure) |
Paso 3: Ajuste por casuística específica
- Sector regulado: aumenta la frecuencia preventiva (obligación legal).
- Activo nuevo: arranca con preventivo intensivo, ajusta a la baja según el activo demuestre fiabilidad.
- Activo viejo (>10 años en vida útil): aumenta frecuencia preventiva o decide renovación.
- Histórico de fallos repetitivos: revisa la estrategia, algo no está bien.
El mix realista en una planta industrial
Una planta industrial mediana española bien gestionada tiene un mix tipo:
- ~20% activos clase A: principalmente preventivo intensivo o predictivo donde aplica.
- ~50% activos clase B: preventivo estándar con frecuencias razonables.
- ~30% activos clase C: correctivo planificado, stock crítico mínimo.
En horas de mantenimiento del equipo técnico, esto se traduce típicamente en:
- 55-65% preventivo planificado.
- 25-35% correctivo (tanto urgente como planificado).
- 5-15% predictivo intervención + análisis.
Plantas reactivas (las que NO han profesionalizado el mantenimiento) suelen estar invertidas: 70%+ correctivo, casi nada de preventivo, ningún predictivo.
Cómo dvgmao gestiona las 3 estrategias simultáneamente
Para el correctivo
- Flujo de órdenes de trabajo correctivas: abrir + asignar + ejecutar + cerrar con técnico, tiempo, recambios.
- Stock de recambios crítico vinculado al inventario BC — cuando el técnico saca un recambio, baja el stock automáticamente.
- KPIs: MTBF, MTTR, top-N activos con más fallos.
Para el preventivo
- Maestro de planes preventivos por activo: frecuencia (calendario / horas / ciclos / contador propio), tareas a ejecutar, recambios habituales.
- Generación automática de OT preventivas al cumplirse la frecuencia.
- KPIs: % cumplimiento plan, % OT preventivas en plazo, coste preventivo por activo.
Para el predictivo
- Integración con IoT industrial (sensores que envían datos a BC vía API).
- Reglas configurables: si la vibración del activo X supera Y, abrir OT correctiva preventiva.
- Histórico de variables: tendencia de cada sensor para análisis posterior.
Todo en la misma base de datos BC, sin sincronización entre estrategias.
Cierre — la estrategia óptima es la mezclada, bien aplicada
El error más común en mantenimiento industrial NO es elegir “la estrategia mala”. Es aplicar la misma estrategia a todos los activos — sea correctivo (planta reactiva) o preventivo uniforme (sobre-mantenimiento). El responsable de mantenimiento profesional ajusta la estrategia a cada activo.
Para que esto sea operativo se necesita una herramienta GMAO que soporte las tres en paralelo, con KPIs para revisar la efectividad. Excel no escala a este nivel; cualquier GMAO profesional sí.
Davisa lleva acompañando a empresas industriales españolas en la profesionalización del mantenimiento desde 2003. dvgmao es la extensión que hemos construido para gestionar correctivo, preventivo y predictivo desde Business Central — sin sistemas paralelos.
¿Quieres una sesión de 30 minutos para evaluar el mix actual de tu planta y dónde tienes margen de mejora? Habla con un asesor de Davisa — sin compromiso.