Qué es
El drop shipping (o “envío directo desde proveedor”) es un modelo logístico en el que el vendedor no mantiene stock del producto: cuando recibe un pedido, lo traslada al proveedor, y este envía directamente al cliente final en nombre del vendedor (etiquetado y albarán del vendedor, no del proveedor).
El atractivo es obvio: el vendedor no inmoviliza capital en inventario, no necesita almacén propio y puede ofrecer un catálogo amplio sin riesgo de obsolescencia. El coste está en margen reducido, peor lead time, pérdida de control sobre la experiencia y dependencia fuerte del proveedor.
No es lo mismo que cross-docking: allí la mercancía pasa por el vendedor sin almacenarse; en drop shipping no pasa nunca. Tampoco es marketplace puro: el vendedor factura al cliente final y asume la responsabilidad legal.
Tipos y variantes
Tres configuraciones operativas que aparecen en proyectos reales:
- Drop shipping puro. El vendedor no tiene stock del catálogo. Todo se envía desde proveedor. Margen típico en B2C: 10-25%. Lead time: el del proveedor + 1 día. Riesgo principal: rotura silenciosa cuando el proveedor se queda sin stock y no actualiza disponibilidad.
- Híbrido stock propio + drop shipping. Los SKUs A (alta rotación) se mantienen en stock propio para garantizar servicio; los SKUs B/C (cola larga, baja rotación) se sirven en drop. Es el modelo más sano para distribución profesional: combina control donde importa con catálogo amplio sin riesgo de capital.
- Drop shipping interno (entre almacenes propios). Pedido entra en almacén central, se reasigna a almacén regional con stock y se envía desde allí. Técnicamente es una triangulación logística, no drop shipping puro, pero el flujo de datos es similar.
Comparativa rápida con otros modelos:
| Modelo | Capital inmovilizado | Lead time | Margen | Control experiencia |
|---|---|---|---|---|
| Stock propio | Alto | Mejor | Mayor | Total |
| Cross-docking | Bajo | Medio | Medio | Medio |
| Drop shipping | Cero | Peor | Menor | Bajo |
| Marketplace puro | Cero | - | Comisión | Ninguno |
Cómo lo gestiona Business Central + dvcommerce
Business Central soporta drop shipping nativo con la combinación Sales Order → Purchase Order enlazada (campo Drop Shipment en líneas de venta). Cuando el comercial marca una línea como drop, BC genera la orden de compra al proveedor con la dirección del cliente final y bloquea el movimiento de almacén. Funciona, pero tiene cuatro huecos en cuanto el modelo crece:
- No sincroniza stock del proveedor en tiempo real. Si el proveedor publica disponibilidad por API o feed, BC nativo no lo lee. Resultado: se acepta pedido de un SKU que el proveedor lleva una semana sin stock.
- No diferencia política de servicio por canal. El cliente B2C tolera mal 7 días de lead time, pero BC no segmenta promesa de entrega por canal.
- No automatiza conciliación de albaranes y facturas del proveedor. En catálogos con cientos de pedidos drop al día, la conciliación manual es inviable.
- No mide márgenes reales por SKU drop. Cuando el proveedor sube precio sin avisar, el margen se erosiona y nadie lo ve hasta cierre de mes.
dvcommerce, nuestra extensión sobre BC orientada a e-commerce y multicanal — Davisa lleva como Microsoft Solutions Partner en Business Central desde 2003 —, completa el flujo:
- Conectores de stock de proveedor vía API, feed o EDI con sincronización configurable (5 min a 24 h según volumen).
- Promesa de entrega calculada combinando lead time del proveedor + tránsito + buffer por SKU.
- Conciliación automática de albaranes y facturas del proveedor contra pedido enlazado.
- Margen real por SKU drop con alerta cuando el coste de proveedor sube respecto al precio de venta vigente. Ver extensión dvcommerce.
Errores frecuentes
- Drop shipping puro como modelo único en B2C. El consumidor compara plazos con Amazon. Si el proveedor tarda 5-7 días en servir, las devoluciones y reclamaciones se comen el margen ganado por no tener stock.
- No medir el OTIF del proveedor. El vendedor asume la responsabilidad con el cliente, pero la ejecución la hace un tercero. Sin medir OTIF por proveedor, no hay forma de gestionar el riesgo. Ver OTIF.
- Aceptar pedidos sin sincronizar stock real. Vender lo que el proveedor no tiene es el camino más corto a cancelaciones masivas y reputación rota en marketplaces.
- No diferenciar margen drop vs. stock propio. Mezclarlos en la PyG oculta que el modelo drop, en algunas categorías, opera en pérdidas al imputar coste de servicio.
- Depender de un único proveedor por SKU clave. Si sube precio, deja de servir o quiebra, no hay plan B. Dos o tres proveedores por familia es lo mínimo.
- Confundir drop shipping con “no asumir responsabilidad”. Legalmente el vendedor responde frente al cliente por garantías y conformidad. El proveedor es contraparte interna, no escudo.
El drop shipping es una herramienta válida cuando se aplica con criterio — cola larga, catálogo amplio, validación de demanda — y un drenaje silencioso de margen cuando se elige como atajo para evitar pensar en planificación.